Tron – El hacker que murió con 26 años y sigue dando que hablar

En el artículo de Wau Holland te prometí que hablaría de Tron. Ha tardado, pero aquí está. Boris Floricic, conocido como Tron, fue un hacker alemán que nació el 8 de junio de 1972 en Berlín. Su apodo venía de la película de Disney de 1982, la misma que a muchos de nosotros nos marcó de pequeños. Pero Tron no fue un personaje de película. Fue real. Y lo que hizo con 20 y pocos años sigue siendo impresionante hoy.

En el artículo de Wau Holland te prometí que hablaría de Tron. Ha tardado, pero aquí está.

Boris Floricic, conocido como Tron, fue un hacker alemán que nació el 8 de junio de 1972 en Berlín. Su apodo venía de la película de Disney de 1982, la misma que a muchos de nosotros nos marcó de pequeños.

Pero Tron no fue un personaje de película. Fue real. Y lo que hizo con 20 y pocos años sigue siendo impresionante hoy.

Miembro del Chaos Computer Club

Tron formaba parte del Chaos Computer Club, el mismo CCC que cofundó Wau Holland y del que hablé en el artículo anterior. Dentro del CCC, Tron destacó rápido. No era un hacker de los que hablan mucho, era de los que hacen.

Y lo que hizo fue bastante gordo.

Lo que consiguió Tron

Clonó las tarjetas telefónicas alemanas. Las tarjetas prepago que usábamos todos para llamar desde cabinas. Tron rompió su seguridad y creó clones funcionales. Para hacerlo llegó a robar físicamente una cabina telefónica. Sí, una cabina entera. La necesitaba para hacer ingeniería inversa del sistema.

Le cayeron 15 meses de cárcel por el robo, aunque la pena quedó en libertad condicional.

Clonó tarjetas SIM de móvil. Junto con otros hackers del CCC, demostró que las tarjetas SIM de los teléfonos móviles podían clonarse. En los años 90 esto era ciencia ficción para la mayoría. Para Tron era un proyecto del fin de semana.

Rompió la televisión de pago. Atacó el sistema de codificación Nagravision/Syster que usaba Premiere, la televisión de pago alemana. Creó clones funcionales de las tarjetas de acceso de la televisión de pago británica. Esto le puso en el radar de gente muy poderosa.

Inventó el Cryptophon. Y esto es lo más impresionante. Como proyecto de fin de carrera en la Technische Fachhochschule Berlin, Tron desarrolló uno de los primeros teléfonos con cifrado de voz integrado. Lo llamó Cryptophon.

El teléfono utilizaba el algoritmo de cifrado IDEA y estaba diseñado para que pudieras cambiar el módulo de cifrado por otro algoritmo si lo necesitabas. Estaba preparando además un protocolo de intercambio de claves basado en RSA.

Con 26 años, Boris Floricic había creado un teléfono que cifraba las llamadas. En 1998. Piensa en eso un momento.

La muerte que nadie se cree

El 17 de octubre de 1998, Tron desapareció después de salir del apartamento de su madre en Berlín.

Cinco días después, el 22 de octubre, encontraron su cuerpo colgado de un árbol en un parque del barrio de Britz, en Berlín-Neukölln. Tenía un cinturón enrollado al cuello.

La policía dictaminó suicidio. La fiscalía de Berlín cerró la investigación en 2001.

Pero muchos no se lo creyeron. Ni su familia, ni sus compañeros del CCC, ni varios periodistas que investigaron el caso.

¿Por qué?

Un chaval de 26 años que acababa de terminar su carrera, que estaba trabajando en un teléfono cifrado revolucionario, que tenía proyectos en marcha. ¿Se suicida sin dejar nota, sin avisar a nadie, en un parque?

Muchos testigos, algo que dudo siempre que se habla sobre este detalle, es que vieron a Tron con dos personas trajeadas y luego desapareció. Investigando, no hay indicios solidos sobre este encuentro y jamás nadie ha insistido en que fue verdad.

Las teorías apuntan a que su trabajo con la televisión de pago y el cifrado de voz podía haber molestado a los servicios de inteligencia o al crimen organizado. Nunca se ha probado nada. Pero la duda sigue ahí, 28 años después.

El libro y la disputa por su nombre

En 1999, el periodista alemán Burkhard Schröder publicó «Tron – Tod eines Hackers» (Tron – Muerte de un hacker), donde recopiló todo lo conocido sobre el caso.

Años después, entre 2005 y 2006, los padres de Boris junto con Andy Müller-Maguhn, portavoz del CCC, llevaron a juicio a la Wikimedia Foundation para que la Wikipedia alemana no publicara el nombre real de Tron. Querían proteger su identidad.

Perdieron el caso. Pero el hecho de que el CCC se implicara así demuestra lo que Tron significaba para ellos.

¿Por qué te cuento esto?

Porque Tron es un ejemplo perfecto de algo que intento explicar a menudo. La ciberseguridad no es un tema nuevo. No nació con los ransomware ni con los ataques a empresas.

En 1998, un chaval de 26 años ya estaba construyendo un teléfono cifrado porque entendía que la privacidad de las comunicaciones era un derecho fundamental.

Hoy usamos Signal, WhatsApp con cifrado de extremo a extremo, VPNs. Pero alguien tuvo que empezar. Gente como Tron abrió el camino.

Y la parte oscura de su historia también nos enseña algo. Cuando tocas intereses poderosos, las consecuencias pueden ser muy reales. No digo esto para asustar a nadie. Lo digo porque es importante entender que la ciberseguridad no es solo técnica. Tiene implicaciones políticas, económicas y a veces personales.

Tron fue un hacker. De los de verdad. Y se merece que lo recordemos.

Si te interesa profundizar, te recomiendo buscar el libro de Burkhard Schröder. Está en alemán, pero hay resúmenes en inglés que merecen la pena.

Y si te perdiste el artículo sobre Wau Holland, te lo dejo aquí. Porque Tron y Wau son parte de la misma historia: la del Chaos Computer Club y la lucha por un internet libre.

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